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El águila y el escarabajo

Un águila estaba persiguiendo una liebre para cazarla y comérsela, la liebre viendo que no podía escapar del águila, pidió ayuda a un escarabajo, el cual no dudo en proteger a la libre, y la alojo en su casa, prometiéndole que le iba a defender y proteger.

Cuando el águila llego a la casa del escarabajo, este le suplico que la dejara tranquila, pero el águila despreciando las suplicas de un ser insignificante, pillo y mato a la liebre. El escarabajo viendo el ultraje que cometió el águila, observo donde tenía su nido, y cuando el águila no se encontraba, subió al nido y tiro los huevos y estos se rompieron.

Viendo esto, el águila llena de angustia al ver que sus huevos estaban rotos, subió a los cielos y hablo con júpiter, para rogarle que le diese un lugar seguro para dejar los huevos. Júpiter apiadándose de las suplicas, le dijo que podría dejarlos en su regazo.

El escarabajo se enteró de esto, e hizo una pelota de estiércol y se fue volando con la bola de estiércol, cuando estaba encima de Júpiter, dejo caer el estiércol en el regazo, al ver esto, Júpiter tratando de tirar la basura que le cayó, se sacudió y tiro de paso los huevos del águila.

Moraleja de la fábula: El águila y el escarabajo

La moraleja de esta fábula nos recuerda que no debemos menospreciar a nadie por más insignificante y pequeño que sea, ya que hasta los más débiles, tienen una oportunidad.

Fuente de la imagen: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Dibujo_de_aguila.jpeg

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