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El ciervo y el buey

Un ciervo huía de unos cazadores entonces entro en un establo donde había un buey le pidió que lo ocultarse, el buey se lo permitió pero le dijo que no estaba seguro allí que en cualquier momento pues que por la tarde vendrían los criados y el amo.

Entonces el ciervo le dijo que con tal que él no haga que los descubran estaba seguro. Después entraron los mozos al establo y ninguno se dio cuenta de que el ciervo estaba ahí, entro también el cuidador del buey y no reparo que el ciervo estaba ahí.

El ciervo encantado ya que no lo habían pillado les daba las gracias al buey por ocultarlo entonces el buey le dijo me alegro de que estés libre pero si viene mi amo te puede pillar ya que lo llaman “cien ojos” al acabar de hablar el buey, entro el amo y empezó a mirar a todo los lados hasta que descubrió al ciervo debajo del heno, el amo empezó a regañar a los mozos por no haberse dado cuenta que había un ciervo bajo la paja, entonces llamo a su gente, los cuales mataron al ciervo.

Moraleja de la fábula: el ciervo y el buey

La moraleja de el ciervo y el buey son las siguientes: Nunca hay que buscar refugio en el terreno de los enemigos. Nadie mejor que el dueño cuida de sus cosas; Muchas veces los desgraciados ciegos por su desgracia y presa del miedo y del mal consejo toman decisiones incorrectas.

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