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El grajo soberbio y los pavos reales

Un grajo estaba recogiendo las plumas de un pavo real que se les había caído, se ordeno las plumas del pavo, y luego despreciando a los demás grajos se unió a la preciosa manada de pavos reales, estos sabiendo que no era de su familia, le arrancaron las plumas robadas y le echaron de su manada a picotazos.

El grajo viéndose tan despreciado, medio moribundo y humillado, se acerco a los de su misma especie que también lo despreciaron por haberlos menospreciado antes. Entonces uno de los grajos se acerco a el y le dijo: Si te hubieras conformado viviendo entre los tuyos, y haber querido estar con lo que te dio la naturaleza no hubieras tenido que sufrir aquella ofensa, ni tampoco tendrías que sufrir este desprecio.

Moraleja de: el grajo soberbio y los pavos reales

La moraleja de la siguiente fábula no recuerda que no debemos vanagloriarnos de las cosas ajenas, y mucho menos hacerlas nuestras, ya que muchas veces causan su vergüenza e infamia.

Fuente de la imagen: Wikipedia

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