El hombre y la culebra


Durante la época de frió y de las terribles heladas del invierno, que azotaban en un pequeño pueblo, un hombre de buen corazón y muy piadoso, acogió en su hogar a una culebra.

El hombre cuido de la culebra todo el invierno, manteniéndola calentita en su casa, pero cuando el invierno se iba y llegaba el verano, la culebra comenzó a reanimarse con el calor y quiso atacar al hombre quien la había estado cuidando.

El hombre le dijo a la culebra que se fuera de su casa, pero la culebra no hizo caso, y en lugar de obedecer la orden se le lanzo para morderle.

Moraleja de la fábula, el hombre y la culebra

Esta fábula de Esopo nos muestra, que las personas ingrata y malagradecida mientras más favores y beneficios reciban, mas daño hacen a quienes les ayudan.

Resumiendo la moraleja, hay que atajar el mal desde el principio, ya que si llega echar raíz, cuesta terminar con él.

el hombre y la culebra

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