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El león y el pastor

Un león iba por una montaña y se desoriento del camino, y atravesando un sector lleno de zarzas, se le incrusto una espina en la pata, así que no pudo andar por el dolor que le provocaba. En ese momento se encontró con un pastor, y acercándose a él, comenzó a mover la cola de un lado a otro con la mano en alto.

El pastor intimidado por su presencia, que se acercaba cada vez más, le acerco varios animales para que comiese; pero el león no deseaba comer, solo quería le extrajeran la espina, el león le puso la pata en la rodilla, y el pastor al ver la pata hinchada y la espina incrustada comprendió lo que quería el león, y con un punzón afilado le abrió poco a poco la hinchazón, y le saco la espina.

Sintiéndose ya en forma el león le lamió la mano al pastor sentándose a su lado y cuando la pata se curó del todo se marchó. Unos años después el león cayó en un lazo y fue llevado al área de las fieras.

El pastor cometió una falta y también fue llevado a la área de las fieras para ser devorado por ellas, y poniéndolo en el circo por casualidad le entregaron al león que años atrás había ayudado, al salir el león se arrojó hacia el con furia, pero antes de devorarlo lo reconoció, se sentó a su lado, y lo defendió del resto de fieras. Los presentes se llenaron de asombro viendo algo tan inusual y sabido el motivo por el que el león había defendido al pastor se les concedió la libertad a ambos.

Moraleja de la fábula: el león y el pastor

Esta fábula nos muestra que los favores que hacemos muchas veces se nos devuelve y que favores que recibimos lo paguemos cuando tengamos la ocasión.

3 Comentarios
  1. roman 26 septiembre, 2013 / Responder
  2. jasmin 27 febrero, 2014 / Responder
    • manuel 17 mayo, 2014 / Responder

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