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Las dos perras

Una perra que estaba a punto de parir no tenía un sitio donde tener a sus cachorros, le pidió a una de sus amigas que le dejase su cama para tener a sus cachorros. La amiga escuchando las suplicas le dejo su cama.

La perra pario sin complicaciones, cuando la dueña de la cama vio que su amiga estaba fuerte y recuperada, le pidió que si ya estaba recuperada del todo, ya podría marcharse con sus cachorros; pero la perra le respondió que no quería, la amiga por más que le pedía que se fuera, la perra no lo hacía, pero ya no comenzó simplemente a negarse, sino que también amenazo con sus dientes y con los de sus hijos a la amiga que le había prestado de buena fe su cámara para que tuviera a sus cachorros.

Moraleja de la fábula las dos perras

Esta fábula nos dice que hay que ser muy prudente en ceder a los ruegos de otro en cosas importantes, pues muchas veces los que solicitan como débiles, imponen la ley cuando se ven fuertes.

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