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Fábulas con serpientes Archivo

El labrador y la culebra 2

Un agricultor que se dirigía a sembrar piso por accidente a una culebra, la cual herida le dijo: Hombre malo, ¿por qué me has pisado?, si yo no te he hecho ningún daño. El labrador se hizo el que no escucho a la serpiente y siguió su camino. El siguiente año, el labrador se dirigía

La víbora y la lima

Un herrero vivía en un pequeño pueblo, y cierto día entro una víbora en casa del herrero que estaba buscando alguna cosa para comer y entonces comenzó a roer una lima que encontró. Viendo esto la lima le dijo a la víbora: tonta porque me muerdes, no te das cuenta de que no me puedes

El hombre y la culebra

Durante la época de frió y de las terribles heladas del invierno, que azotaban en un pequeño pueblo, un hombre de buen corazón y muy piadoso, acogió en su hogar a una culebra. El hombre cuido de la culebra todo el invierno, manteniéndola calentita en su casa, pero cuando el invierno se iba y llegaba