La madre y el hijo ladrón

En una escuela había un niño que tenia la costumbre de robar a sus compañeros sus libros y demás material escolar. Y pensando que esto era una buena acción, se lo llevaba a su madre.

Su madre en vez de corregir a su hijo aprobaba la mala acción de el, y este pequeño diablillo, sigue haciendo de las suyas. Una vez robo un reloj de gran valor, y se lo llevo a su madre. Ella en vez de rechazar el regalo lo aceptaba siempre y no le decía nada al hijo.

El tiempo paso para la madre y el hijo, años y años, el niño se volvió adulto, y también en un ladrón muy peligroso. Pero el hijo ladrón al final fue detenido por los guardias, y condenado a muerte por un juez.

Cuando lo llevaban para ejecutarlo, les suplico a los guardias que le dejasen hablar con su madre, ya que esta se encontraba muy triste y llorando por el destino de su hijo. Se dispuso a decirle algo a su madre, y se le acerco cerca del oído de ella, cuando estuvo cerca de su oreja, le pego un mordisco arrancándole el lóbulo de la oreja. La madre al ver lo que su hijo le había hecho, muy indignada le dijo:

¡¿No estas conforme con todo el mal que has hecho a los demás, y ahora me lastima a MI, a tu madre?¡

El hijo ladrón le responde a su madre diciendo:

Madre, si me hubieras corregido la primera vez que robe, y no lo hubieras aceptado, hoy mi destino seria otro, y no me hayan condenado a muerte por todo el daño que he causado.

La madre y el hijo ladrón

Moraleja de la fábula de Esopo: El niño ladrón y su madre

Los padres deben corregir las faltas por muy leves que sean a sus hijos desde la niñez, ya que lo que nos corrige desde la infancia, esta se agranda después.

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