El camello y jupiter

Un camello que vivía en el desierto se sentía muy descontento con su aspecto y con su condición. Le parecía que era un animal feo, torpe y desgraciado. Un día, se atrevió a elevar una súplica a Júpiter, el rey de los dioses, para que le concediera algunos favores. Le dijo:

  • Oh, Júpiter, gran señor del cielo y de la tierra, ten piedad de mí y escucha mi petición. Yo soy el más infeliz de todos los animales que has creado. No tengo ni cuernos ni garras para defenderme de mis enemigos. No tengo ni plumas ni pelo para adornar mi cuerpo. No tengo ni gracia ni velocidad para agradar a los demás. Te ruego que me des algo de lo que tienen los otros animales, para que pueda sentirme más feliz y más digno. ¿Mira está fábula: La abeja y el Dios Júpiter ?

Júpiter oyó la voz del camello y se compadeció de él. Le dijo:

  • Camello, no seas tan ingrato ni tan ambicioso. Cada animal tiene sus propias cualidades y sus propios defectos. Tú tienes muchas ventajas que los otros animales no tienen. Tienes una gran resistencia para soportar el calor y la sed. Tienes unas largas patas para caminar por la arena. Tienes unos grandes ojos para ver en la oscuridad. Y tienes una joroba donde almacenas grasa para alimentarte cuando no hay comida. ¿Qué más quieres?

El camello no quedó satisfecho con la respuesta de Júpiter y siguió insistiendo en su petición. Le dijo:

  • Pero, Júpiter, eso no es suficiente para mí. Yo quiero tener algo que me haga especial y diferente a los demás. Quiero tener cuernos como el toro, garras como el león, plumas como el águila y pelo como el caballo. Así seré el más bello y el más poderoso de todos los animales.

Júpiter se enfadó al oír las palabras del camello y le dijo:

  • Camello, eres un necio y un soberbio. No sabes apreciar lo que tienes ni conformarte con lo que eres. Has despreciado mis dones y has ofendido mi sabiduría. Por eso, te castigaré quitándote lo poco que tienes.

Y así fue como Júpiter le quitó al camello su joroba, sus patas, sus ojos y su resistencia. Y lo convirtió en un animal pequeño, débil y miserable.

moraleja de la fábula: jupiter y el camello

La moraleja de esta fábula es:

No seas desagradecido con lo que tienes ni envidies lo que tienen los demás. Acepta tu naturaleza y tus circunstancias con humildad y gratitud

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